"Vamos templando los bombos / aunque no sea carnaval / Copla que espera febrero / siempre es copla para amar / vamos templando los bombos / aunque no sea carnaval…"
La copla de Pancho Cabral es el presagio de lo que pasará en La Casona Cultural La 9 de Julio, cuando La Bruja Salguero llegue por primera vez a Tucumán con toda la poesía, la magia y la fiesta de la música riojana.
Acompañada por el guitarrista Mariano Delgado y el percusionista Café Valdez, María de los Angeles "La Bruja" Salguero tendrá como artistas invitados a Francisco Santamarina, Lucho Aragón, el ascendente grupo Chakana, el jujeño Carlitos Mamaní y la joven coplera amaicheña Andrea Mamondes.
La cantora riojana, hoy mimada por el público y la prensa especializada (ver www.facebook.com/brujasalguero), inició su carrera cantando a los 12 años en el Festival Nacional de la Chaya. Ya en la secundaria, donde recibió el apodo de "Bruja", formó un dúo con Sergio Galleguillo. Integró diversas agrupaciones hasta que en 1994 grabó su primer trabajo como solista: "De ventana abierta". Luego siguieron "La Bruja" (1998), "Gualicho" (2003), "La torcida" (2005), "Flor de retama" (2009) y "Caja de luna" (2011).
- ¿Qué significa desde lo personal y artístico "Caja de Luna"?
- Una búsqueda artística y conceptual que termine por encontrar el punto exacto entre lo auténtico y lo contemporáneo. Este disco fue una apuesta a los nuevos compositores, a un nuevo sonido para mi propuesta y a una nueva etapa más liberadora de lo que quiero decir con mi cuerpo y con mi voz. En lo personal este disco influyó en decisiones importantes, como por ejemplo radicarme en Buenos Aires, con todo lo que eso implica. La ausencia del olor a tierra y jarilla mojada cuando llueve, la ausencia del sol en la cara...
- Al haber grabado canciones de Néstor Soria, Rubén Cruz, Topo Encinar y por la relación con la música y con los poetas de Tucumán, ¿cómo te imaginás el encuentro con este paisaje, los amigos y el público?
- Mi relación con los poetas tucumanos se dio con el simple y difícil camino de buscar la belleza y el respeto por la música nuestra. Ese equilibrio entre la música y la poesía que tan solo lo logran los grandes autores. En el caso de Néstor, por ejemplo, me conmovió esa perfecta poesía para describir la muerte de Yampa, y sin conocer yo Anfama, logró que me emocionara como si hubiera estado ahí. El Topo me parece uno de los grandes músicos argentinos paridos en el mal llamado interior, con una mirada universal de sus raíces. Rubén es un amigo de hace tiempo y sus canciones siempre estuvieron presentes en la boca de los cantores riojanos, como "Cuando se muere un cristiano" o "Como los sauces al viento". Tucumán es una cuna tremenda de artistas que le han dado a la música del norte la excelencia de las grandes músicas.
- ¿Qué caminos sigue el artista: el del triunfo o el del éxito?
- Los dos, y otros más... Yo no quiero hablar por los demás, creo en la libertad de elección. Yo elijo el día a día, vivir sin prejuicios y dejar que lo demás venga solo. No busco otra cosa que el cantar, y lograr con la gente esa comunicación emocional que me hace plena y feliz.